Al igual que en otros países de la Unión Europea, una parte de las personas inmigrantes han establecido en Asturias su residencia con carácter permanente. Las nuevas llegadas y, sobre todo, las reagrupaciones familiares, están ocasionando una realidad nueva en Asturias: las familias con sus hijos e hijas, conviven cotidianamente con las familias autóctonas construyendo entre tod@s la Asturias del presente y del futuro.